Ella no pudo evitar que se le escapara una pequeña sonrisa de sus labios rosados, a la vez que él le decía: "Me recuerda a tí"
"¿Por qué te recuerda a mí?", dijo ella, esperando cualquier respuesta simple como "Porque las dos sois preciosas" o algo así.
Pero él, sin embargo, la miró a los ojos y le dijo:
"Me recuerda a tí porque las ods sois únicas, porque puede que no seais perfectas pero, a ojos de una persona que la valore, incluso con sus espinas, una rosa es bella."
Dicho esto él le cogióla mano y ella no pudo evitar acercarse a él y besarlo dulcemente. Ella sabía que podía ser para siempre o que, por el contrario, se acabase. Pero también sabía que ese instante era de los dos y nadie se lo podría quitar...


